jueves, 3 de abril de 2008

Murakami, Barnes y Civil War 1

Tokio Blues, Haruki Murakami: Mientras su avión aterriza en un aeropuerto europeo, Tóru Watanabe, de treinta y siete años, escucha casualmente una vieja canción de los Beatles: de pronto, la música le hace retroceder a su juventud, al turbulento Tokio de finales de los sesenta. Recuerda entonces, con melancolía y desasosiego, a la inestable y misteriosa Naoko, la novia de su mejor -y único- amigo de la adolescencia, Kizuki, y cómo el suicidio de éste les distanció durante un año, hasta que se reencontraron en la universidad. Iniciaron allí una relación íntima, truncada, sin embargo, por la frágil salud mental de Naoko, a quien hubo que internar en un centro de reposo. Al poco, Watanabe se enamoró de Midori, una joven activa y resuelta. Indeciso, acosado por los temores, Watanabe sólo experimentaba el deslumbramiento y el desengaño allá donde todo debía cobrar sentido: el sexo, el amor y la muerte. La insostenible situación le llevó entonces a intentar alcanzar el delicado equilibrio entre sus esperanzas y la necesidad de encontrar su lugar en el mundo. (Edición: Tusquets)



El loro de Flaubert, Julian Barnes: Un despliegue de gran audacia técnica y elegante virtuosismo, al servicio de una amenísima trama en la que se alterna la ficción con hechos reales muy imaginativamente ordenados. Un libro que ha tenido un extraordinario éxito, tanto de crítica como de ventas, y ha recibido numerosos galardones. Esta novela no trata sólo del loro que aparecía en Un coeur simple, sino también de ferrocarriles y de osos; de Francia y de Inglaterra; de la vida y del arte; del sexo y de la muerte; de George Sand y de Louise Colet; de los (odiados) estudiosos de la obra de Flaubert y de las virtudes del lector «aficionado». Y todo ello de la pluma de un enigmático narrador, el doctor Braithwaite, apasionado por Flaubert, cuya vida y secretos nos son progresivamente desvelados. (Edición: Anagrama)




Civil War 1: En este número vemos el incidente en Stramford, Connecticut, y cómo las personas que perdieron familiares ahí sienten furia en contra de los superhéroes, incluso un grupo de personas atacan a Johnny Storm/Human Torch enviándolo al hospital. Se ve también al gobierno de los Estados Unidos, proponiendo una Ley de Registro para los Super Humanos, que propone que todos los superhéroes revelen su identidad secreta. Todos los héroes se reúnen en la Torre Stark para discutir la situación y ahí se comienza a ver la división: mientras unos apoyan que se ponga en marcha esta ley puesto que harán sentir seguras a las personas y por fin obtendrán el reconocimiento y admiración que tanto se les ha negado, otros opinan que es una intromisión a su vida privada y a sus derechos. Mientras tanto, la actual directora de S.H.I.E.L.D. la Agente Hill, cita al Capitán América para ordenarle que apoye la moción de la nueva ley y que se una a una nueva facción de S.H.I.E.L.D. dedicada a capturar a los que se opongan o no se registren. El Capitán se niega dado que cree que es una violación a los derechos civiles de los superhéroes y escapa de los agentes de S.H.I.E.L.D., escondiéndose en el proceso y formando un grupo llamado Vengadores Secretos. Iron Man, por el contrario, acepta la moción de esta Ley diciendo que la población tiene derecho a sentirse segura y acepta buscar al Capitán para hacerle entrar en razón. (Cómic).

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